Medidas preventivas frente a enfermedades comunes para Adultos Mayores

¿QUÉ ES LA GRIPE?

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus gripal. Tiene dos características que la define: • Su elevada contagiosidad: Cada año el virus gripal se presenta provocando epidemias o brotes epidémicos. • La alta capacidad de mutación de virus: Los virus de la gripe cambian de temporada en temporada, por lo que la población puede tener una protección limitada frente a los nuevos patógenos circulantes. Dicha capacidad obliga a que la vacuna deba actulizarse cada temporada y administrarse anualmente.

SÍNTOMAS DE LA GRIPE

Es fácil la confusión entre la gripe y el resfriado común (denominado a veces como catarro, coriza o constipado), ya que comparten algunos síntomas, pero en el caso de la gripe son de mayor intensidad. Los catarros suelen provocar mucosidad, tos y otros síntomas respiratorios leves pero rara vez causan síntomas generales. Sin embargo, en la gripe, se añaden síntomas como la fiebre hasta de 39º C, profundo malestar y fatiga, escalofríos y sudoración, dolores musculares y de cabeza Si los síntomas son claros y llevaderos en una persona sin enfermedad previa probablemente pasará en unos días con abundantes líquidos y buena alimentación. Los medicamentos que permiten el control de la fiebre y el dolor como el paracetamol hacen más llevadera la recuperación. Si no está claro el problema y especialmente en caso de sufrir previamente alguna enfermedad se debe consultar con el médico de cabecera. Lo que debe de hacerse siempre en caso de que aparezca alguna complicación o síntoma no descrito.

Colectivos de riesgo: aquel grupo de personas que por enfermedad, trabajo, características personales, familiares o cualquier otra tienen o provocan un riesgo añadido al del resto de la población para contraer una enfermedad, para sufrir de forma especial las consecuencias. El 90% de las muertes relacionadas con la gripe se da en personas mayores de 65 años.

¿LA GRIPE PUEDE PREVENIRSE?

La gripe se transmite de persona a persona con mucha facilidad, habitualmente se realiza por el aire y por contacto. La medida más eficaz para prevenirla es la vacuna que puede proteger durante aproximadamente un año. Por ello y porque los virus de la gripe pueden cambiar cada año es aconsejable que la población de riesgo se vacune todos los otoños. Los mayores de 60 años constituyen un grupo de riesgo al igual que cualquier persona menor de 60 años que por sus características personales o por padecer enfermedad tienen alto riesgo de sufrir complicaciones derivadas de la gripe o descompensaciones de la enfermedad que sufren.

RECOMENDACIONES PARA PREVENIR EL CONTAGIO DE LA GRIPE

• Lavarse las manos con frecuencia, taparse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al estornudar o toser y desecharlo inmediatamente después. • Ventilar las habitaciones abriendo ventanas. • No compartir vasos, cubiertos, toallas y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva o secreciones. • Evitar los locales cerrados o con aglomeraciones.