Ayuda para Cuidadores

¿Estás a cargo del cuidado de una persona mayor?

No importa si es tu padre, tu madre, tu abuelo o una tía, ni con cuánto cariño y paciencia lo hagas, es difícil no experimentar cansancio, hartazgo o irritación, pues la atención que necesitan suele ser bastante y llegado un punto, la paciencia puede ser constantemente puesta a prueba.

El cuidador debe cuidarse a sí mismo para mantener su propia salud y bienestar, y por el bien de la persona a la que cuida.

Si eres cuidador y presentas los siguientes síntomas, es hora de empezar a buscar ayuda:

  •     *Aumento de irritabilidad
  •     *Problemas de sueño
  •     *Pérdida de energía, fatiga
  •     *Aislamiento
  •     *Desespereaciín
  •     *Consumo excesivo de: tabaco, alcohol, cafeína, fármacos
  •     *Problemas físicos: palpitaciones, temblor de manos, molestias digestivas
  •     *Problemas de memoria
  •     *Dificultad para concentrarse
  •     *Menor interés en personas y/o actividades que eran objeto de interés
  •     *Aumento o disminución de apetito
  •     *Actos rutinarios repetitivos. por ejemplo: limpiar continuamente
  •     *Cambios de humor (dar demasiada importancia a detalles pequeños)
  •     *Dificultad para superar sentimientos de depresión o nervios
  •     *Tratar a personas de la familia de forma menos considerada

 Para cuidarse a sí mismo, el cuidador debe pedir ayuda y buscar apoyo en los profesionales, familiares y amigos. Pedir ayuda no es un signo de debilidad, es una excelente forma de cuidar.

El cuidador tiene que poner límite a la cantidad de tiempo que pasa con el adulto mayor, aprender a delegar, saber decir que no, controlar el estrés y los sentimientos negativos.

En ocasiones es difícil cuidar de alguien todo el tiempo y es necesario solicitar ayuda...

 

Si la persona tiene alguna enfermedad y no puede levantarse, debes realizar el baño en cama:

 

Te damos algunas recomendaciones para la hora del baño